Ojo, que el campo no es de todos…

Cuenta la historia que un joven cazador estaba un día cualquiera en el monte con sus perros, disfrutando de la absoluta tranquilidad que transmite una tarde soleada bajo la sombra de un chopo, viendo como sus perros quemaban adrenalina campeando en libertad y revisando cada palmo de hectárea buscando alguna emanación con la que entretenerse y purificar sus instintos.

El joven cazador, totalmente relajado, admiraba el paisaje con la mirada perdida, enfoscado en sus pensamientos y sin percepción alguna de lo que acontecía a su alrededor, hasta que una voz femenina y un tanto desagradable, entorpeció su momento zen con un sonoro grito que lo despertó sobresaltado…
 

Ojo, que el campo no es de todos

Aquel tosco gruñido no cejó en su empeño y ante el lento reaccionar del joven cazador, volvió a emitir otro lastimoso grito buscando captar definitivamente su atención.

Esta vez lo consiguió y ante la naturaleza de aquel alarmista griterío, el joven cazador decidió levantarse y guiar sus pasos hasta el borde la finca, donde la propietaria de aquella desesperante voz, y lo que parecía ser su pareja, aguardaban con inquietud.

Al llegar a su altura, percibió que su pareja cargaba una bolsa, presumiblemente llena de caracoles, lo que motivó un rápido golpe de vista para validar su impresión inicial y es que las piedras que daban forma al vallado de la finca habían cambiado drásticamente de posición.

A pesar de ello y recordando los gritos previos, optó por preguntarle a la pareja cual era el motivo de tanto alboroto.

En ese momento, la misma voz que antes sonaba tosca, se tornó agresiva para exigirle al joven cazador que retirase los perros, sin mediar entre tanto un sencillo buenas tardes.

¿Y por qué habría de hacerlo?,- contestó el cazador.

Porque son perros de caza, me dan miedo y llevamos aquí un rato esperando a ver si se marchan para poder pasar – replicó ella.

No se preocupe, son muy nobles y están a su aire, no le van a hacer nada más que requerirle alguna caricia, en el peor de los casos – insistió el cazador.

Pero la mujer, viendo que no se veía recompensada su airada petición, inició un monólogo muy despreciativo hacia la caza y los cazadores, renegando de su falta de escrúpulos, su egoísmo y ponderando, como ejemplo, que viese coartada su libertad para dar un tranquilo paseo por el monte, dada su presencia en el lugar.

El joven cazador se quedó pensativo unos segundos, quizás madurando el tono de su respuesta, la cual no se hizo esperar…

Verá Señora, – le dijo…

De momento, el campo no es de todos y esta finca en concreto, es de mi propiedad, por lo que no veo oportuno tener que marcharme. –

Por otro lado, no me suele importar que la gente atraviese mi finca, supongo que a todos nos gusta disfrutar del entorno, pero si me parece peor que para coger caracoles, algo que está prohibido sin disponer de la licencia oportuna y que además está haciendo en una propiedad privada, haya removido y tirado todas esas piedras que forman el vallado de la finca y que seguramente ahora, me va a tocar recoger a mí.

Pero lo más lamentable de todo este asunto es su egoísmo y su mala educación, tratando de alcanzar un beneficio para usted, en detrimento mío, cuando es usted quien está usurpando y causando problemas en una finca privada por la que no tiene permiso de acceso.

El campo no es de todos | Cuaderno de Caza
 

Una historia que no es ficticia

La historia, que en realidad no tiene nada de ficción, ocurrió hace unos pocos días y no es más que otro deplorable acontecimiento de los muchos que vivimos los cazadores a diario.

Y el joven cazador, soy yo… (Que con 36 años, aún me gusta seguir considerándome joven)

¿Qué cómo acabó la historia?.

Seguro que no te sorprenderás si te cuento que, aún después de las aclaraciones, la “feliz pareja” tuvo a bien despedirse profiriendo algún que otro improperio, criticando nuestra forma de vida y mascullando lo que ellos consideraban justo y lo que no.

Sin una disculpa, ni el más mínimo gesto de vergüenza en sus caras.

Y por supuesto, las piedras removidas en la búsqueda de caracoles, no volvieron a su lugar…

Un ejemplo más de los valores y de la buena educación que se supone nos falta a nosotros.

El campo no es de todos | Cuaderno de Caza
 

Los derechos de unos no pueden prevalecer sobre los del resto

El campo no es de todos y esto es algo que les cuesta entender a todos aquellos que se quejan amargamente por “no poder disfrutar de él” en tiempo de veda.

Entiendo que seteros, excursionistas, ciclistas o cazadores compartimos una afición que es la naturaleza y a todos nos gusta aprovecharla cuando tenemos oportunidad.

Pero también compartimos derechos y los nuestros, como los de ellos, deben ponerse en valor.

De momento, la actividad cinegética se limita a unos pocos meses al año.

El resto del tiempo, ni siquiera podemos salir a dar un paseo por el monte con nuestros perros, porque son de caza.

Como cazadores, para disfrutar de nuestro derecho de ir al monte, previamente debemos abonar las tasas correspondientes, que no son pocas (licencias, permisos, cotos, etc.)

Pero los que debemos ceder y apartarnos somos nosotros, porque llevamos escopeta o porque molestan nuestros canes…

Entre tanto, el ciclista, el senderista o el recolector, que no abona un solo euro por ejercer “su derecho” y tiene prácticamente todo el año para disfrutar de él, aún quiere más…

El campo no es de todos | Cuaderno de Caza
 

Acceso a fincas previa autorización

Ni que decir tiene que, aún abonando todas las tasas del mundo y más, solo podemos cazar en aquellas zonas del coto autorizadas por sus respectivos propietarios.

Es decir, si el dueño de una finca no firma para que se pueda cazar en su parcela, no podremos hacer un aprovechamiento de sus tierras, ni tan siquiera atravesarlas con nuestros perros.

¿Por qué entonces el resto de transeúntes que circulan por el campo consideran que tienen vía libre?.

¿Cuál es la motivación de sus quejas?

De hecho, la mayor parte del monte es de carácter privado y para atravesar muchas de las fincas que lo conforman, como era el caso de esta historia, hay que superar vallados, que si están ahí, entre otras razones, probablemente es para que la gente no pase.

¿Acaso podemos entrar nosotros libremente en sus casas?

Porque el concepto de propiedad privada es similar, con independencia de que se encuentre en el casco urbano o en terreno rural.

El campo no es de todos | Cuaderno de Caza
 

El campo no es de todos, aunque vayas a por caracoles, manzanas, castañas…

Da igual lo que se ponga por delante, si está dentro o fuera de la parcela, si hay que destrozar algo para entrar o lo podemos hacer con facilidad…

Cada cual se ve en la justicia de marcarse su pequeña corruptela, pero aunque sean unas tristes castañas, no dejan de estar en el interior de una propiedad privada y, por lo tanto, es robar.

Y que nadie les diga nada porque están «moralmente autorizados», pero no, insisto… ¡El campo no es de todos!.

Cuánto mejor nos iría si aplicásemos el sentido común y nos dedicásemos a disfrutar del monte y la naturaleza sin perjudicar al resto…

Pero tristemente, el sentido común es el menos común de los sentidos.

¡Un saludo y al monte!
 
 
Te animo a que contribuyas a mejorar este post sobre El campo no es de todos, con tus opiniones y si te ha gustado, ya sabes, haz click en compartir más abajo.
 
 
 

Seguro que te interesa...
No dejes de leer otros artículos de Opinión
Relevo generacional en la caza | Blog de Caza menor | Cuaderno de Caza

Mi relevo generacional en la caza está asegurado

Hay momentos en la caza, que poco tienen que ver con lances, perchas, muestras o patrones, pero que igualmente, se convierten en grandes recuerdos, en...
Read More
La caza en el punto de mira | Blog de caza menor | Cuanderno de caza

La caza en el punto de mira

Lamentablemente, no es ninguna sorpresa para nosotros, como cazadores, que esté la caza en el punto de mira de una gran parte de la sociedad,...
Read More
Daños producidos por el jabalí | La caza es necesaria | Cuaderno de Caza

Si nos necesitan, que se posicionen…

El Gobierno Central, Madrid, Xunta de Galicia o Principado de Asturias, junto con varios ayuntamientos, son solo algunas de las comunidades y municipios que han...
Read More
Ética en la caza de la becada | Ética del cazador | Cuaderno de Caza

Esa gran Dama se merece un lance justo

Por salvaje e inteligente, la sorda es una especie singular que supone un gran reto de exigencia para perros y cazadores. Un ave imponente que...
Read More
Compañerismo entre cazadores | Cuaderno de Caza

Claro que los cazadores somos buenas personas

Hoy tenía ganas de escribir un artículo sobre el compañerismo entre cazadores, pues a lo largo de este año de experiencia con el blog, he...
Read More
Ser cazador entre urbanitas | Ataques contra la caza | Cuaderno de Caza

La agonía del cazador en el mundo urbanita

Soy de pueblo, vivo en un pueblo y moriré siendo de pueblo, es algo que va implícito en el carácter de las personas, con independencia...
Read More
Blog de caza

¿Te aviso para el próximo post?

¿Te ha gustado este post sobre El campo no es de todos?. Forma parte de mi comunidad y recibe los últimos artículos en tu mail.

4 Comentarios
  1. El campo es de todos hasta que aparece el dueño y entonces vienen los problemas.
    Fácilmente solucionables con educación y respeto que suele brillar por su ausencia.
    Hoy día estamos en desventaja a pesar de ser parte del monte a pesar de ser actores en el escenario de la vida donde otros son meros transeúntes.
    Resistencia y buena caza.

    1. En realidad es tan sencillo como mostrar respeto, para que te respeten y sobre todo, no entrar como un elefante en una cacharrería.

      De todos modos, estoy 100 % de acuerdo contigo. En esencia, todas estas problemáticas son fácilmente solucionables con menos egoísmo y un pelín de sentido común.

      Un saludo y gracias por comentar crack!

  2. Victoria

    Totalente identificada, a mi me ha pasado en varias ocasiones,recechando, de monteria, en la menor…..muy triste, y despues de intentar razonar, con buenas palabras por supuesto, les da igual. Les es indiferente que sea una finca privada, lamentable la verdad.
    Yo les digo que respeto todas las aficiones, entiendo al que le gusta el senderismo,las bicis…..pero pido respeto, a mi me gusta la caza.

    1. El problema Victoria es que luego hay incidentes y todas las miradas se centran en nosotros.

      El sábado 9 de Febrero, día previo al cierre de la Veda, había batida de jabalí en mi coto y para no molestarles (Yo voy a la sorda) me fui a la otra punta del coto, donde no había puestos.

      Al bajar del monte con el coche para cambiar de zona, me crucé con una pareja que subía a hacer senderismo, paré el coche y les avisé amablemente de que había una batida de jabalí y conllevaba cierto riesgo pasear por la zona.

      No hubo «trifulca» porque no tenía ganas de discutir con nadie, pero hicieron caso omiso y siguieron para arriba…

      Si ocurre un accidente, una bala perdida o cualquier situación del estilo, ya tenemos portadas en todos los medios cargando contra la actividad cinegética, cuando en realidad, se trata de una negligencia de quien no debería estar allí.

      En fin, como decía en el anterior comentario, es una cuestión de respeto y sentido común.

      Un saludo y muchas gracias por comentar Victoria.

¡Házte notar, contribuye con tu opinión!

Sigue tu instinto...¡No te vayas sin suscribirte!

Solo tienes que introducir tu nombre y correo electrónico y empezarás a recibir en tu bandeja de entrada los últimos artículos publicados en el blog, contenido exclusivo para suscriptores y mucho más...

Veo que llevas un rato en el blog...¿Te está gustando el contenido?

Si es así, puedes suscribirte y formar parte de la Comunidad de Cuaderno de Caza, que ya supera los 3000 miembros. Solo tienes que dejarme tu nombre y correo electrónico y empezarás a recibir en tu bandeja de entrada los últimos artículos publicados en el blog, novedades, contenido exclusivo para suscriptores y mucho más...